Beyoncé no sólo está interesada en la música. Lo demostró el pasado sábado, cuando visitó las pirámides de Guiza junto con la máxima autoridad de la arqueología egipcia, Zahi Hawass.
El encuentro se produjo a petición de la cantante que, vestida con un traje blanco que le cubría el cabello, atendió a las explicaciones de Hawass sobre los últimos descubrimientos realizados en la zona y las tecnologías utilizadas en las investigaciones. Además, el arqueólogo le habló también de la historia de los grandes faraones y de la esfinge.
Esta cita tuvo lugar después de que la intérprete de Halo ofreciera un concierto en complejo turístico de Port Ghalib, ubicado en la costa del Mar Rojo. La actuación de Beyoncé fue criticada por radicales islamistas, que pidieron su suspensión por la vestimenta y los movimientos sensuales característicos de la artista.
Cabe recordar que la cantante tuvo que aplazar un concierto previsto en Malasia en el pasado mes de octubre, debido a la presión de integristas.
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